Costumbre de no pensar en nadie, ni cuando llega la noche ni cuando amanece.
Costumbre de mirar a distancia y no sentir ni el menor indicio de envidia.
Costumbre de besar únicamente a la copa que constantemente te hidrata enológicamente.
Costumbre de no añorar ni extrañar, pero ocúltamente necesitar.
Costumbre de contar historias y no querer escribir una propia.
Costumbre de soñar de día y vivir de noche.
¿Y si me acostumbras a desacostumbrarme?
Letras provocadas
Otro efecto más de las causas
26.10.10
25.10.10
En el nombre, llevo la penitencia.
La Luna ha sido observada, estudiada, venerada y hasta utilizada como leitmotif de escritores, músicos, pintores y demás proyectores de sentimientos. Al mismo tiempo se le han adjudicado propiedades místicas y religiosas, ha sido culpable, testigo, juez.
Siempre serena y al mismo tiempo caprichosa, siempre se las arregla para ser el centro del universo, aunque físicamente esté lejos del mismo.
Cambiante cíclicamente con un modo que sólo ella podría hacerlo, sin provocarnos aburrimiento ni hastío, esperamos sus caras nuevas con ansia. Sólo ella sabe cómo lograr una expectativa de esa manera, y al mismo tiempo no podría explicarnos el motivo de tal fidelidad.
Belleza involuntariamente natural.
Se le han encontrado figuras cuando no son más que marcas de una batalla natural contra nosotros, en las que ella ha sido el frente, el flanco y el escudo. Si le preguntaras la razón, no sabría ni siquiera porqué lo ha hecho.
No conoce de efectos secundarios ni causas primarias, no le interesa el reconocimiento ni el oprobio, símplemente es, con o sin beneplácito es...y sólo eso, es lo único que ella y yo tenemos en común, lo demás es lo de menos.
Siempre serena y al mismo tiempo caprichosa, siempre se las arregla para ser el centro del universo, aunque físicamente esté lejos del mismo.
Cambiante cíclicamente con un modo que sólo ella podría hacerlo, sin provocarnos aburrimiento ni hastío, esperamos sus caras nuevas con ansia. Sólo ella sabe cómo lograr una expectativa de esa manera, y al mismo tiempo no podría explicarnos el motivo de tal fidelidad.
Belleza involuntariamente natural.
Se le han encontrado figuras cuando no son más que marcas de una batalla natural contra nosotros, en las que ella ha sido el frente, el flanco y el escudo. Si le preguntaras la razón, no sabría ni siquiera porqué lo ha hecho.
No conoce de efectos secundarios ni causas primarias, no le interesa el reconocimiento ni el oprobio, símplemente es, con o sin beneplácito es...y sólo eso, es lo único que ella y yo tenemos en común, lo demás es lo de menos.
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